Consagrados vs. autopublicados

Kindle-Outdoor-ReadingNo los encontraremos en las listas recogidas por los diarios, elaboradas por los gremios de libreros. Aun así, los autopublicados están ahí, y no son pocos. Han aparecido de forma fulgurante, como un cometa que irrumpe de forma inesperada en el cielo nocturno hasta entonces inalterablemente estrellado. Al contrario que ellos, nada indica que vayan a ser fugaces.

Pueden detectarse rastros de su presencia si, en lugar de consultar una lista convencional, acudimos a la que Amazon ha recopilado con ocasión del Día de Sant Jordi, que reúne los datos de los libros en versión electrónica más vendidos entre el 15 de marzo de 2014 y el 15 de marzo de 2015, sin importar quién ha publicado la obra. Allí desaparecen prácticamente todos los habituales nombres de consagrados autores superventas. Nada de María Dueñas, Arturo Pérez-Reverte, o Dolores Redondo. Sí es cierto que Ken Follett ocupa el primer puesto, con El umbral de la eternidad pero luego ya no hay ningún otro novelista popular: los siguientes son nombres como Fernando Gamboa (Capitán Riley, bautizada en la promoción como “la novela de aventuras del año”), Javier Castillo (El día que se perdió la cordura), o Mario Escobar, licenciado en Historia y prolífico escritor de todo tipo de tramas de suspense, que ha conseguido el éxito de situar dos de sus obras en el Top 10: El círculo (nº 4) y El reino del cielo (nº 8). La retahíla de nuevos nombres continúa así hasta el nº 10, en el que se sitúa el único otro escritor de la lista cuyo nombre puede resultar familiar, Marcos Chicot, pero que también forma parte de los que dieron a conocer su novela de éxito, El asesinato de Pitágoras, publicándola de manera particular en Internet en 2013, y así consiguió ser contratado por una editorial.

PSX_20150423_153559Con ocasión del día de Sant Jordi en Barcelona, los autopublicados se han dado su particular baño de masas en la calle. Si los autores superventas copan las grandes vías del centro de la ciudad en la masiva fiesta popular del libro y la rosa, desde hace unos pocos años los autopublicados han empezado a concentrarse en otra acogedora avenida, el Paseo de San Juan, que se convierte en algo así como el off-Sant Jordi (en la imagen).  Este año, la plataforma de autopublicación Megustaescribir, que pertenece al grupo Penguin Random House, se ha unido con seis escuelas de escritores para celebrar el primer Saló d’Escriptura de Barcelona. En este evento, se ofrecieron durante la jornada del 23 de abril talleres de redacción y charlas sobre cómo publicar y promocionar un libro. En el Saló han participado autores como Gabri Ródenas, uno de los pioneros de la autopublicación en España y responsable de iniciativas novedosas de marketing literario, como Un café con Gabri (invitaba a un café a cualquiera que leyese su novela) y que acaba de publicar con Megustaescribir su última novela Albatros.

Mireia Sainz, imprint manager de Megustaescribir, considera que “la pasión por la escritura y las ganas de publicar libros aumentan cada año”. Por ello, “ahora más que nunca, los escritores quieren conocer como pulir su obra y publicarla”. En las actividades del Saló d’Escriptura han participado unas 500 personas, según los cálculos de los organizadores. Sainz adelanta que “el año próximo volveremos a estar aquí para potenciar los nuevos talentos, difundir qué es la autopublicación y dar voz a los autores independientes”.

ASalvado10cmLa magnitud del cambio es tanta que algunos autores consagrados están recorriendo el camino contrario: optan por abandonar las editoriales clásicas y apuestan por autopublicarse su obra en formato electrónico. Es el caso del andorrano Albert Salvadó (en la foto), el escritor de novela histórica en catalán más conocido, ganador de los premios Nestor Luján y Carlemany. “Escogí autopublicarme en formato ebook cuando las editoriales españolas todavía no habían entrado en el tema”, explica Salvadó en respuesta a las preguntas de Radar Editorial. “Poco después me enviaron los contratos para que les otorgara los derechos de publicación en formato electrónico, pero sus condiciones eran, bajo mi punto de vista, muy limitadas. De manera que seguí publicando por mi cuenta”.

Para Salvadó, lo que inicialmente fue una aventura en el pequeño mundo del ebook, de repente cobró nuevas posibilidades: “Apareció la publicación con el sistema print on demand y, a medida que los contratos de las diversas editoriales llegaban a su final y yo recuperaba los derechos, también fui por mi cuenta en papel, porque lo que me ofrecían para la renovación no cumplía mis expectativas”.

Nuevo Kindle 01

El escritor de obras como El punyal del sarraí (El puñal del sarraceno, quinta en el ranking de autopublicados en catalán) tiene muy claras cuáles son las ventajas: “Por lo que yo veo y he podido comprobar, la plataforma Amazon ofrece ciertas características que las editoriales tradicionales no ofrecen. Con ellos sé en cada momento (y cada momento es tal como suena: literalmente) lo que se vende de cada título, y dónde se vende. Por si fuera poco, no he de esperar a cobrar derechos a final de año o en el mes de abril, cuando las editoriales han cerrado sus números, sino que cobro derechos cada mes, con unas liquidaciones perfectamente legibles e inteligibles, sin errores y sin tener que pedir explicaciones, sin devoluciones, sin almacenes y con total claridad”.

Salvadó no solo valora los aspectos económicos: “Incluso tengo comentarios a mis obras. A raíz de estos comentarios, he podido corregir erratas que no había detectado. Y la gran ventaja es que puedo hacer las correcciones de manera inmediata. El siguiente ejemplar ya las contempla, sin tener que esperar a la próxima edición”. Aun así, Salvadó no da por finalizado su camino en el mundo editorial como lo hemos conocido siempre: “Evidentemente, no descarto publicar con las editoriales tradicionales. De hecho, actualmente Meteora me publica Obre els ulls i desperta (Abre los ojos y despierta) y estoy escribiendo una obra que, seguramente, seguirá el camino tradicional”.

¿Tomarán la misma decisión los demás autores consagrados? Es la pregunta que se dibuja en ese horizonte en el que han irrumpido los autopublicados… y ¿cómo reaccionarán las editoriales?