Cierra Sintagma, librería cultural de referencia en España

sintagma libreríaEn trece años de historia, la librería Sintagma, situada en El Ejido (Almería), se ha convertido en todo un ejemplo de dinamización cultural y fomento de la lectura, lo que le ha llevado a cosechar importantes galardones, como el Premio Librería Cultural 2006 otorgado por la patronal CEGAL, o el de la Junta de Andalucía al Fomento de la Lectura. Sin embargo, eso no ha evitado que se vea abocada al cierre. Lo acaba de anunciar en las redes sociales para estupefacción de propios y ajenos.

Su propietario, Manuel García, nos atiende telefónicamente mientras vende a un cliente un ejemplar del nuevo Quijote en castellano actual, adaptado por Andrés Trapiello, “una buena idea” en opinión del librero. Al preguntarle por las razones que le llevan a abandonar el negocio, habla de “muchas causas” pero destaca que Sintagma “es una librería más hecha del deseo que de la realidad”. Se refiere a que “es una librería cultural pero, al fin y al cabo, se encuentra en un pueblo y su realidad diaria es la de una librería de pueblo, y me cuesta mucho vender ese tipo de libro cultural, que por otro lado es el que a mí me enamora”. “La dificultad para venderlo no es culpa de El Ejido, sino de cómo está hecha España, de sus bajos índices de lectura”, apunta el librero de Sintagma, que abrió sus puertas en 2002.

La postergación del libro frente a otras formas de ocio y la venta de libros por Internet son algunos otros factores que se dibujan en ese difícil panorama español, según Manuel García. “Si la gente está dejando de ver televisión -que es algo que hubiera parecido imposible hace unos años- para dedicar ese tiempo a las redes sociales, cómo va a aguantar el libro que es tan débil; quizás ahora los libros no sean ni tan siquiera una de las diez formas de ocio preferidas por la sociedad”.

Respecto a la venta por Internet, Manuel García se queja de la actuación de “agentes muy agresivos, como Amazon”. Explica que la gran librería estadounidense “concentra toda la venta por Internet en España”, segmento en el que no parecen haber sido capaces de tener éxito las cadenas de librerías españolas y menos aún las independientes. Recuerda García que “Amazon devora todos los sectores que toca, como hemos visto en Estados Unidos” y cree que “hay que pedirle que cumpla con la legalidad y al sector librero que luche y se defienda”.

Como ideas para las librerías que seguirán capeando el temporal, el librero almeriense señala que “es muy necesario que los libreros trabajen de forma global, y en todos los aspectos aunque parezca algo muy fuerte. Habría que asociarse para todo: para las compras, para las ventas, para relacionarse con los distribuidores… O trabajamos todos juntos, o lo vamos a tener cada vez peor”.

Manuel García, que recuerda también con orgullo el Premio que le dio el Ministerio de Industria como pequeño comercio, todavía no ha fijado la fecha exacta en que bajará la persiana. No lo ha hecho porque “es muy difícil cerrar, hay muchos trámites que cumplir” y porque aprovecha estos últimos días, en los que algunos clientes se han movilizado y, paradójicamente, la recaudación ha aumentado. Pero él explica que tras dos últimos años muy duros, “cerrar casi es un alivio” y planea dedicarse a partir de ahora a la gestión y dinamización cultural, actividades en las que sobresalía Sintagma. “Lo que no hay que hacer es entristecerse”, concluye.