¿Es Leonardo Di Caprio la persona más influyente del mundo?

leonardo-dicaprio-coverA quienes todavía se rigen por la escala de valores clásica en la importancia de los temas reflejados por los medios puede resultarles sorprendente la elección de la revista Time para su famosa edición anual de “Las 100 personas más influyentes” (“The 100 Most Influential People“), aparecida con fecha de este lunes 2 de mayo. El actor Leonardo Di Caprio, reciente ganador de un Oscar por El renacido es el protagonista de la portada, al menos en la edición llegada a los quioscos españoles que ha manejado este periodista. A pesar de su merecido Oscar por su gran actuación, ¿es él la persona  cuyas acciones, ideas o proyectos más han influido en la vida de los 7.000 millones de habitantes del mundo, o siquiera en los 323 millones de estadounidenses que son la audiencia principal de la revista?

En la explicación que la directora de la publicación, Nancy Gibbs, ofrece en su artículo inicial apenas hay una sola frase dedicada a por qué el actor está en la lista: “Leonardo Di Caprio tiene una visión de un planeta ecológicamente estable”. Esto parece situar su elección no tanto en el plano cinematográfico sino en el de su compromiso medioambiental, al que dedicó buena parte de su discurso de aceptación del Oscar: “El cambio climático es real, está ocurriendo ahora mismo. Es la amenaza más urgente a la que se ha de enfrentar nuestra especie”.

Aunque el actor sea un gran abogado de la causa ecologista, resulta sorprendente que la revista le considere más influyente que otros personajes que ella misma selecciona, como -siguiendo el orden de su portada- el Papa Francisco, Mark Zuckerberg, Angela Merkel, o Christine Lagarde, entre otros. Luego descubrimos en el interior de la propia revista impresa que ha habido varias portadas más también comercializadas. La edición llegada a España reproduce dos: una con la imagen de Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, y otra con la actriz india Priyanka Chopra, la primera de origen hindú que ha conseguido protagonizar una gran serie en Estados Unidos. Existen hasta otras tres portadas más para consumo del público estadounidense y latinoamericano. Un total de seis. Para todos los gustos y culturas.

NO HAY ESPAÑOLES INFLUYENTES PARA “TIME”

christine-lagarde-timePero la selección de hispanos es precisamente uno de los puntos flacos de esta edición. Resulta una sorpresa la ausencia total de españoles  en la lista de los más influyentes. Esto puede ser tomado con deportividad, como un signo de la escasa influencia de nuestro país aunque si se mira el balance de Europa en la lista, uno se queda atónito porque apenas aparecen 12 europeos, de los cuales… ¡5 son ingleses! Los otros representantes son 1 alemana (Merkel), 1 danés, 1 sueco, 2 franceses (la citada Lagarde y el presidente Hollande) y 2 italianos. Teniendo en cuenta que en la lista hay nada menos que 48 estadounidenses, resulta inevitable hablar de una cierta desproporción indicadora de una visión del mundo anglocéntrica.

Porque los latinoamericanos no tienen mucha mejor suerte, a pesar de suponer el 17% de la población de Estados Unidos. Sólo dos mexicanos, Alejandro González Iñárritu, el director de la película de Di Caprio, y el actor Gael García Bernal entran en la lista, ambos procedentes del mundo del cine. Algo que denota claramente lo poco significativo que resulta lo que ocurre en el territorio mexicano para sus vecinos del norte en el año en que, por ejemplo, el gran escritor Fernando del Paso acaba de recibir el Premio Cervantes.

Un poco mejor suerte tienen los argentinos que cuentan con tres “influyentes”: el Papa Francisco, el nuevo presidente Mauricio Macri y Máxima Zorreguieta, la reina de Holanda, nacida argentina. Y si buscamos en el resto del mapa de Latinoamérica, una vez más nos encontraremos con grandes vacíos, ya que sólo hay tres personajes más: otro actor, Oscar Isaac (actor guatemalteco), la diplomática costarricense Christiana Figueres (directora ejecutiva de la Convención Marco de la ONU para el Cambio Climático) y el juez brasileño Sergio Moro.

lin-manuel-miranda-time-100-coverCuriosamente el panorama tampoco acaba de mejorar si miramos a los estadounidenses de origen latino, ya que sólo encontramos tres: la joven cantante Ariana Grande, el candidato republicano Ted Cruz y el rapero Lin-Manuel Miranda, de origen puertorriqueño, protagonista y autor de la música de Hamilton, la última revelación teatral de Broadway, y que ha participado también en la banda sonora de Star Wars. El despertar de la fuerza.

Miranda es. de hecho, el que ha sido distinguido con un mayor protagonismo de todos los latinos: una de las seis portadas realizadas se le ha consagrado a él. Aun así, no puede sino reseñarse la escasez general de hispanoamericanos y el hecho de que la inmensa mayoría están confinados al campo del cine y la música, siempre y cuando pertenezcan al star-system de Hollywood o Broadway. Dada esta querencia, podía haberse pensado en Antonio Banderas para el vacío español, por ejemplo.

UNA DEPORTISTA ESTADOUNIDENSE CON HIJAB

Anotada la escueta relación de la revista con el mundo hispano, hay que señalar también algunos aspectos positivos de la lista, como el perfil alto que da a la deportista Ibtihaj Muhammad, poco conocida todavía por nuestros lares. Se trata de una esgrimista estadounidense de origen musulmán que compite llevando el hijab, un aspecto sorprendente que es comentado y elogiado en la revista. Muhammad participará en los Juegos de Río de Janeiro, lo que la va a convertir en la primera integrante de un equipo nacional estadounidense en llevar la prenda femenina musulmana durante la competición olímpica, una simbólica aceptación de la diversidad que demuestra la disposición americana a la flexibilidad en este aspecto, que en Europa resulta tan controvertido.

IbtihajMuhammad_qualified_800x400Su perfil en Time lo escribe Keith Ellison, quien también es el primer congresista estadounidense de religión musulmana. Dice sobre la esgrimista: “Ya de niña era más rápida y fuerte que sus amigas, pero también era seria con su religión. La mayoría de los deportes que intentó precisaban llevar ropa que revela el físico, en abierto contraste con la modestia que la fe musulmana requiere. Entonces descubrió la esgrima. Este deporte le dejaba expresar su talento atlético al tiempo que el uniforme le permitía mantenerse fiel a su fe”. Ellison concluye proclamando que “ésta no es sólo la historia de Ibtihaj Muhammad. Es la historia de América”.

Sin duda, un personaje del que vamos a oír mucho hablar este próximo verano y que contribuye a mejorar el equilibrio de la lista de los 100 de Time, propensa a una frivolidad sin duda calculada.