La autoedición,
de alternativa a realidad

Foto Sergio Mejias

Sergio Mejías

Director General de Bubok

Todo comenzó hace justo ahora siete años. En un mundo cerrado a nuevas formas de entender el sector, con una economía en camino de unas de las mayores crisis financieras que se han conocido y con una industria editorial mirando para otro lado mientras se va desmoronando todo alrededor.

Bubok nació como una oportunidad para todos aquellos autores noveles que luchan por hacerse un hueco, por ofrecer al público aquello en lo que han invertido tanto esfuerzo y ese ha seguido siendo nuestro lema, nuestro mantra al comenzar cada mañana: buscar, buscar, buscar cómo mejorar la experiencia, cómo hacerla más accesible, cómo llegar a más compradores, cómo difundir las obras.

Y durante este tiempo, el mundo ha cambiado. Son solo siete años pero tenemos que recordar que entonces, no existían apenas los smartphones, ni las tablets, ni los eReaders; la gente no leía en la nube, no existían los portales de revistas electrónicas, ni aquellos en que pagando una cuota puedes leer lo que quieras, no existía Spotify, ni Netflix.

En aquellos tiempos que parecen de otro siglo, los lectores nos teníamos que conformar con lo que las editoriales quisieran publicar para nosotros, lo que ellas decidían que era mejor, interesante o, seguramente, popular y rentable.

Bubok fue el comienzo de esa revolución, de esa “otra manera de hacer las cosas”. Fuimos la primera editorial en España que consiguió pertenecer al Gremio de Editores a pesar de tener una actividad online, los primeros en el mundo en firmar un acuerdo como el que sigue vigente con la Biblioteca Nacional y los primeros en tener una librería física dedicada exclusivamente a los autores noveles. Un catálogo de noventa mil libros, un proyecto establecido en siete países, más de quinientos mil libros vendidos y más de doscientos mil ebooks.

“Trabajamos para un futuro en el que los compradores adquirirán un título y pagarán por ese contenido y lo recibirán en todos los formatos que necesiten”

Seguimos en un momento de cambios, una vez que empiezan son difíciles de parar. El sector todavía no se ha dado cuenta de esto, de que tiene que moverse más rápido, de que el foco está en el cliente, al que hay que darle lo que necesita, cómo y dónde lo necesita, así será la forma de consumir en el futuro, así es la forma de consumir ahora. Los nichos ahora son importantes, no puedes dejarlos de lado porque no haya, por ejemplo, forma de rentabilizar un libro que solo interesa a dos mil personas. Busquemos la forma, busquemos cómo abaratar el proceso para que ese libro llegue a ese pequeño círculo que quiere comprarlo y a la vez, nos sea rentable como editorial.

Busquemos nuevas formas de distribución: el modelo actual, en el que se mueven miles de libros de un sitio para otro, donde para vender una unidad tienes que mover cinco, donde para que un libro te funcione y ganes dinero tienes que perder en otros nueve, donde se ha creado un modelo de huida hacia delante en el que cada año dependes de mover más que el pasado, para jugar con los anticipos de las ventas y poder seguir moviendo la rueda antes de que tengas que devolver ese dinero al finalizar el año cuando lleguen las devoluciones. El que no vea que esto es extinto tiene un problema. Por cada libro que alguien compra por internet en cualquier librería online, dejas de mover cinco libros, un movimiento que necesitas para seguir manteniendo el modelo.

En Bubok seguimos trabajando con el foco puesto en el lector, en el autor. Para ellos trabajamos, para un futuro en el que creemos los compradores adquirirán un título y pagarán por ese contenido y lo recibirán en todos los formatos que necesiten para poder consumirlos allá donde estén. Un futuro en el que el mercado se llenará de novedades reales, salidas de autores hasta ahora desconocidos pero con una calidad extraordinaria, un futuro donde las empresas nos habremos ido adaptando a las nuevas necesidades, sean las que sean, un futuro donde el jefe es el lector, el proveedor los escritores y las empresas debemos pensar en cómo presentarlos y hacer que se quieran.